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En protección de los niños jueces de Familia empezaron a aplicar la variable de “la canasta de crianza” del Indec

La inflación, el aumento sin control de los precios, los salarios que no se actualizan forman un combo que complicó al extremo a las madres con hijos que dependen de la cuota alimentaria y también a los jueces de familia para calcular ese monto, lo más ajustado a la realidad que se pueda.

Tan es así que para ser lo más justo posible se empezó a calcular en base a la canasta de crianza establecida por el Indec, según detalló a “Lo Principal” una de las juezas de Familia de Viedma, Paula Fredes.

Fijar la cuota alimentaria no es nada fácil para los jueces porque deben tener en cuenta el ingreso de ambos integrantes de la pareja, la edad de los hijos y sobre todo el tiempo que cada uno dedica al cuidado de esos niños.

La titular del juzgado de Familia Nº11 de esta capital detalló que esta variable incide directamente en la cuota: quien más cuida deja de hacer otras tareas porque sino lo hace se debe pagar a otro para que lo cumpla. Esta norma dictada en 2015 tiende a proteger a las mujeres que son, en su gran mayoría, las que se dedican al cuidado de los hijos: desde llevar y traerlos de la escuela, ayudar en la tarea escolar, preparles las comidas y atender las actividades recreativas que practican, entre otras tantas.

Si bien el Código Civil y Comercial dice que deben ser compartidos esos cuidados, por lo general, las madres son las que más tiempo dedican a esa parte de la crianza que insume tantas horas todos los días.

Frente a esta realidad del país con una inflación en permanente aumento y una góndola de supermercado que modifica a diario los precios se complica la valoración de la cuota alimentaria que se ha convertido en un verdadero problema, sobre todo, en el caso de padres que no tienen un sueldo fijo.

En ese marco, Paula Fredes, detalló que “donde no se puede certificar la actividad o son changas, donde no hay un salario es una verdadera complicación el parámetro a utilizar para actualizar el monto de la cuota alimentaria. Ese es el problema”.

Antes los jueces utilizaban una forma semestral o anual pero hoy la cuota pierde su valor de ser aplicada esa modalidad.

EL DESAFIO DE UNA CUOTA JUSTA

Para dar una solución más justa y actualizada, la magistrada explicó que hoy se están utilizando dos parámetros para fijarlas: el salario mínimo, vital y móvil y “desde el año pasado la canasta de crianza que se compone de los costos de bienes y servicios y los del cuidado”, aclarando que “fija una especificación según las edades de los hijos con el inconveniente que no incluye a adolescentes entre los 13 y 18 años”.

En casos que la familia tenga hijos entre estas edades se debe aplicar el parámetro del salario mínimo, vital y móvil.

Fredes explicó que a marzo de este año en el caso de hijos menores de un año el costo de bienes y servicios se calculó en 87.600 pesos y el del cuidado en 194.425, totalizando una cuota de 282.025 pesos.
De uno a tres años el monto final fue de 335.312; de cuatro a cinco de 282.937 y de 6 a 12 años de 355.836 pesos.

Los montos varían de acuerdo al nivel de autonomía de los niños y por ende, de la cantidad de horas de cuidado que necesiten. “Hay que tener en cuenta también que si el cuidado de un hijo requiere mucho tiempo de su mamá ella también está haciendo un aporte a la cuota alimentaria”, puntualizó.

Además aclaró que “se debe entender que la cuota alimentaria no se compone sólo de lo que cobra el papá sino cuánto cuida cada uno a sus hijos”.

Los cálculos y las variables de aplicación también se complican cuando son varios los niños y de distintas edades.

“Este es el desafío de estos tiempos con la pauta de actualización de las cuotas alimentarias en épocas de tanta inflación”, sostuvo la jueza al resaltar que “el principio rector es el interés superior de niñas, niños y adolescentes porque es un derecho humano el alimentarlo y una obligación del juez fallar en favor de la protección de los menores de edad”.