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ATE denuncia graves irregularidades en los puestos de control de Covid 19

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) advirtió graves irregularidades en los puestos de control de ingreso a Sierra Grande sobre Ruta 3 y responsabilizó por ello al intendente, Renzo Tamburrini.

El sindicato también advirtió sobre persecución y despido de trabajadores municipales. Frente a esta situación, el gremio presentó el estado de alerta y movilización y no descarta medidas sorpresivas.

“Recibimos denuncias de cambios compulsivos hacia otros sectores de trabajo, que traen aparejadas categorías desfavorables en términos salariales”, contó Alicia Huencho, secretaria general de la seccional Sierra Grande de ATE.

Huencho agregó que el personal municipal trabaja de lunes a lunes sin franco ni reconocimiento de feriados y horas extras. Y que frecuentemente es avisado sobre cambios en la jornada laboral con minutos de anticipación, vía whatsapp.

“Hay un descuido hacia las trabajadoras: les ha tocado turnos nocturnos, sin dupla, sometiéndolas al acoso callejero”, agregó Huencho. “No existen baños químicos en los alrededores de los puestos de control ni tampoco la municipalidad les provee de ropa de abrigo, botines, elementos de seguridad en general”.

Asimismo, la dirigente relató que madres con bebes y personas con familiares dentro del grupo de riesgo no tuvieron la oportunidad de elegir cumplir el ASPO en su hogar.

Radio municipal

ATE advirtió que los abusos también salpican al secretario de Gobierno, Marcos Boiochi. Es que, en el marco de la pandemia se les indicó a los trabajadores de la radio municipal que se quedaran en sus casas para evitar contagios. Más adelante se convino que hicieran turnos de 4 horas para mantener el distanciamiento en el lugar de trabajo. Sin embargo, ahora se los llama a recuperar esas jornadas durante los fines de semana diciendo que deben horas, algo descabellado, siendo que todo fue acordado por indicación de las autoridades en el marco de la situación desatada por la pandemia, donde se les impedía trabajar las seis horas.

La amenaza permanente a los despidos actúa como mecanismo disciplinante y para ello el municipio sigue sosteniendo contratos de renovación anual o becas.